domingo, 24 de febrero de 2013

Entrega de los premios Oscar 2013



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

La alfombra roja ya está lista.  Esta noche desfilarán por ella muchas de las estrellas del firmamento artístico de Hollywood.

Cuántos nominados expectantes, ansiosos por llevarse a casa la famosa estatuilla dorada.  Un público curioso no se perdería por nada la gran gala:  ¡Noche de Oscar!

Habrá quienes no muestren interés, pero a un montón sí que le importa.

Esta noche, la entrega 85 de los prestigiosos premios Oscar, atrapará la atención de millones de almas en el mundo, que seguirán de cerca el resultado de la famosa premiación, en espera de que su película y actores favoritos resulten galardonados.  ¿Cuál será la gran victoriosa?  ¿Les Miserables, Lincoln, Life of Pi, Argo,...? Dentro de muy poco se revelarán los ganadores en todas las categorías, así como las grandes curiosidades de la noche.

Pero antes de la gran premiación, lo que nadie se quiere perder, el derroche de lujo y esplendor que desfilará por la alfombra roja! La noche estará para sentarse en primera fila...aunque sea en casita., lugar desde donde queda garantizado no se pierde un solo detalle y menos los chismes...








viernes, 22 de febrero de 2013

Sardines gourmet a la Miriam



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Me lo prometió y lo cumplió.  Hoy es mi cumpleaños y mi hija Melina me había advertido que hoy, muy temprano al amanecer, me despertaría para felicitarme, y así fue.  Todos lo hicieron.  A las siete de la mañana me cantaron el HBD, con velita y todo, antes de agarrar rumbo cada uno.  

Horas después me dí cuenta qué día era:  Viernes de Cuaresma!... 

En las horas siguientes me debatía pensando en qué preparar y, aunque me aplico cocinando y tengo un nutrido menú que omite la carne, finalmente me decidí por la que sería mi cena...honor a quien honor merece!  ¡Sardinas!!!

Sí.  Hace mucho tiempo no compraba una lata de esas ovaladas con sardinas en salsa picantita.  Pero fiel a mi estilo, a saber cuál es, la transformé con mis habituales vegetales para darles un toquecito de sofisticación: Anillos de cebolla, pimentones, apio y todo lo que encontré por ahí.

De manera que mi cumpleaños quedó glamorosamente celebrado con un buen plato de Sardines gourmet a la Miriam con vegetales y limón.

Mis hijos me preguntaban ¿en serio, mami, hoy en tu cumpleaños?  ¿Por qué no?  Hasta cierto punto satisfice un capricho, ¡un placer!  lo cual no me alegra, pues le resta valor a la acción del día.  A ver, ¿qué sentido tiene disfrutar un buen salmón  en salsa de qué se yo, o de unos langostinos al ajillo con copita de vino y toda la cosa, ensaladas multicolores que alucinan y bien atendida en un restaurante?  ¿En viernes de cuaresma?  ¡Vaya sacrificio!  así, que tooodos los días sean iguales, qué delicia... 

Bueno, al final mi arroz con sardinas y vegetales no pudo quedar mejor, luego una probadita del dulce y,... voilá, la pasamos bien!

Feliz mi cumpleaños y, como diría un amiguito por ahí, felices los felices!  Chin chin!!!!


jueves, 14 de febrero de 2013

Flores , tarjetas y chocolates en San Valentín



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Como es costumbre, el 14 de febrero, el mundo celebra el Día de San Valentín, día del amor y la amistad.

Un día como hoy las floristerías disparan sus ventas, arreglos florales de todos los estilos y tamaños salen con destinos muy diversos:  amistades, familiares, compañeros de trabajo y, por supuesto, los enamorados.

Ni qué decir de las cajitas de chocolates, cajas bellamente decoradas con deliciosos chocolatines dispuestos a endulzar el corazón de más de una...y uno por ahí, porque a los hombres también se les conquista, y qué mejor que hacerlo con la dulzura de un chocolatito.

Otra cosa muy buscada para esta fecha son las hermosas tarjetas con diseños y mensajes emotivos y certeros, que ahorran el tiempo y esfuerzo de una buena inspiración, allí está contenido todo lo que en voz alta muchos no se atreverían a decir y bellamente expresado, arrancando de sus destinatarios sonrisas de alegría y, en el caso de los enamorados, uno que otro suspiro de amor...

Bueno, siempre hay un motivo para celebrar y, aunque el Día del Amor y la Amistad realmente es cada día, resulta de lo más encantador recibir y dar un detalle especial a esos seres aún más especiales en nuestras vidas.

Feliz Día de San Valentín!

domingo, 27 de enero de 2013

Bruno Amadio y sus pinturas de niños llorones



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo



Desde que un diario divulgara la noticia de que el cuadro del Niño Llorón era lo único que sobrevivía a los incendios registrados años atrás en diferentes casas, una fama siniestra envuelve hasta el presente la vida del pintor Bruno Amadio y de sus pinturas de niños llorones.

Por más que busco y leo acerca del tema no logro encontrar testimonios o explicaciones de carácter profesional que le conceda credibilidad a tanto rumor.  Sería injusto atribuirle tan sórdida fama a un artista, que lo único que pretendía era dar a conocer sus obras, sin tener una base real, explicable.  Hasta ahora todo son meras conjeturas, suposiciones o conclusiones nacidas de la imaginación, de un morbo exaltado y quién sabe cuánto más.

Vuelvo y repito, como ya lo escribí en "El niño llorón:  ¿Un cuadro maldito?"  tengo más de 15 años de tener este cuadro y nunca nadie en la familia vio algo anormal o intimidante por el hecho de tenerlo en la casa.

Sus obras, basadas en niños llorando, son hermosas, no hay razón para otorgarle tan nefasta publicidad.  Si no hay forma de comprobar con precisión lo que se dice, para qué entonces fomentar tanto misterio con mensajes dañinos acerca del pintor y sus cuadros.

Poco se sabe acerca de la vida de Bruno Amadio o Giovanni Bragolin, como firmaba en sus cuadros.  Se dicen tantas cosas acerca de él y su trabajo artístico.  Páginas enteras chorrean tinta acerca del misterioso pintor y sus pinturas llenas de historias espeluznantes, nada que se pueda corroborar.

Con todo y lo que se dice, aún conservo el cuadro del famoso Niño Llorón.  Admito que inicialmente pensé en deshacerme de la pintura -no sin antes bendecirla- pero ahora no estoy muy segura de hacerlo, he aquí el resultado, tanta oscuridad lo envuelve que no nos damos cuenta cómo termina creando sugestión muy a nuestro pesar.  Pero nada, no sigamos echando leña al fuego, los cuadros son lindos, el pintor, probablemente, sólo quiso reflejar el dolor y abandono, tristeza y soledad de aquellos niños huérfanos como resultado de la Segunda Guerra Mundial, época en la cual le tocó vivir y cuyos recuerdos le acompañaron e inspiraron posteriormente para su hoy famosa obra.

Seguiré buscando más información y ya veremos qué pasa con mi cuadro del Niño Llorón, si lo conservo o qué hago con él.  Luego les cuento.




viernes, 25 de enero de 2013

Una obra, nueva música



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo


Hace poco mi hijo fue a ver el Fantasma de la Opera, en Broadway, y vino realizado, maravillado con los escenarios y sin explicarse cómo podían hacer tantos cambios tan rápidos entre una y otra escena.  

El punto es que después de ese día se la pasó escuchando los temas musicales de la obra y, tomando en cuenta que sólo tiene 18 años, me llamaba la atención verlo cómo disfrutaba esa clase de música, y no es para menos, pues hoy vemos que la mayoría de los jóvenes, como mi hijo, parecen más inclinados hacia temas y artistas que nadie sabe si están cantando o están peleando, pero música al fin y al cabo, aunque me alegra observar que mis hijos tienen buen gusto para la música, no están atrapados en un sólo género.



Luego, a los pocos días, me llenó la casa de Frank Sinatra el día entero! y encima lo escuchaba cantando con profunda inspiración cada letra, y eso que él no canta!  Le pregunté si realmente le gustaba Sinatra, pues hay que ver que "La Voz" es de hace un rato laaargo, de allí que no podía por menos que reírme.  Lo que era yo, estaba a punto de sentirme toda una Ava Gardner viviendo y escuchando esa música "a mi manera"...

Pero nada, si el ir a ver obras afamadas genera el deseo de incorporar nuevos ritmos y melodías para disfrutar, sumadas a las que ya se tienen, entonces bienvenidas sean las influencias, que en este caso son positivas y vienen a enriquecer la capacidad de apreciación musical.  ¡Viva la música!

jueves, 24 de enero de 2013

Historias de Inmigrantes


Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

El Salvador, un país pequeño con gran potencial para desarrollarse, gente amable y cordial y muchas bondades que le adornan, sin embargo,   el desempleo  galopante y altos índices de violencia,  como ocurre en muchos países del mundo, invita a más de uno  a  salir en busca de seguridad y nuevas oportunidades.  Año tras año, un gran número de personas se lanza a la gran aventura de cruzar la frontera para llegar a Estados Unidos, luego de una travesía inimaginable.

Y Claudia lo hizo.  Hoy, a sus 49 años, narra su historia con voz entrecortada, pugnando para no dejar que el llanto que se atora en su garganta la delate.    Madre de dos hijos, Vicente, de cuatro años, y Ricardo, de apenas un añito de edad.  Abandonada a su suerte por el padre de sus hijos, sin más recurso que el firme propósito de sacar adelante a su familia.  Con la ayuda de un familiar hace los contactos y emprende su largo y arduo camino hacia lo que ella consideraba la única opción de sobrevivir, sólo que ese viaje lo haría sola, sin su familia, formando parte de un grupo de 20 personas dirigido por el "coyote" que los guía hasta cruzar la frontera entre México y Estados Unidos.  Atrás quedaron sus niños, pequeños, inocentes, ajenos a lo que sucedía.

LLegar a Estados Unidos supone, casi de manera literal para muchos inmigrantes, poner un plato de comida sobre la mesa.  Una cruda realidad se revela ante sus ojos prematuramente.  Hambre, carencias, pobreza extrema son sólo algunas de las angustias con las cuales batallan día a día y, a su vez,  las razones que los empuja a emprender semejante desafío, lleno de riesgos y peligros en el camino hacia la libertad.

Atrás quedó toda una vida llena de sueños e ilusiones rota.  Un amor fallido.  Dos niños en su más tierna edad a cargo de sus abuelas.  En sus ratos de soledad, que serían muchos, pensaría en ellos, sintiendo el calor de aquel abrazo, el último, sus besos, sus risas y sus llantos.  Niños sin conciencia real de cuanto sucedía, llorando por una madre que ya no estaba para ellos, había partido  hacia lo desconocido, irónicamente, por ellos.

Quince días en el desierto.  Largos recorridos durante la noche sorteando toda clase de obstáculos, expuestos a un sinnúmero de peligros fueron la constante de aquel viaje.  Durante el día descansaban, más bien se escondían para que la patrulla fronteriza no los descubriera, pues de ser así, habrían sido arrestados y enviados de regreso a su país, perdiendo con ello, todo su tiempo, esfuerzo y dinero invertidos en lo que sería la promesa de un cambio en su vida.

Lo lograron.  Claudia estaba feliz, nerviosa, llena de miedos, pero feliz.  En medio de la calle, sin conocer a nadie, no pudo por menos que sentir que el mundo se le venía encima.  Para ella, era otro mundo.

Inmediatamente partió desde California hacia Nueva York, alojándose en casa del familiar que la ayudó a viajar.  Muy pronto consiguió trabajo, cuidaba una pareja de ancianos.  Trabajó día a día, privada de lujos y caprichos propios del ser humano, todo lo guardaba.  Vivía, respiraba y se levantaba cada mañana gracias a un sólo propósito:  sus niños.  Estaba resuelta a como diera lugar, para tener consigo a sus hijos.  Sabía la situación difícil que tenía por delante.  Tenía que ahorrar el dinero que su pariente le prestó para pagarle al coyote:  ¡diez mil dólares!  Aquello no sería fácil.  Tenía que enviar dinero a su país para sus niños y de lo que quedaba ahorraba.  Así lo hizo.  Trabajó, pagó su deuda y empezó a guardar.  El tiempo pasó, aquello parecía una eternidad, pasaron muchos años, muchas navidades, cumpleaños y momentos especiales separados, su corazón se marchitó, pero la fuerza que emana del corazón de una madre es tan grande y arrolladora que le hizo resistir en medio de su adversidad.

Trece años después logró reunirse con su hijo Vicente, aquel niño que había dejado de ver cuando tenía cuatro años.  Su experiencia en el desierto no fue mejor que la de su madre, fueron tres semanas, llenas de miedo e incertidumbre, tenía 17 años.  Tres  años después, se repetía la historia con su hijo menor, Ricardo, que para entonces contaba con la misma edad de su hermano cuando llegó a Estados Unidos.

Claudia era feliz, se sentía realizada, tenía a sus hijos con ella, lo había logrado, pero a un precio muy alto.  Para entonces, todos eran unos perfectos desconocidos.  La madre no conocía a sus hijos y ellos no conocían a su madre.  El mayor tenía recuerdos borrosos, fugaces, realmente no la recordaba.  El menor le rompió el corazón cuando un día, suavemente, le dijo:  Yo sé que usted es mi madre y sé que debo quererla, pero entiéndame, para mí mi madre es mi abuelita, la que me crió y estuvo conmigo siempre.  Claudia lloraba, sabía que su hijo tenía razón.  Con el pasar de los días vio cómo se acentuaban las discrepancias entre sus hijos que estando en El Salvador tampoco crecieron juntos, uno con la abuela materna y otro con su abuela paterna.  Estaba desesperada, no sabía qué hacer.  Para fortuna de ella, contó con el apoyo del psicólogo de la escuela quien, luego de varias consultas, logró mejorar la relación familiar entre todos.  Claudia nunca se dejó vencer, ante los obstáculos ella se crecía y aquello que sentía que no podía resolver no dudaba en buscar ayuda.  Así lo hizo y la ayuda llegó.

Hoy, sus hijos estudian, trabajan medio tiempo y solventan sus necesidades cada uno.  Son buenos muchachos y se vislumbra un porvenir para ellos.  Atrás quedaron aquellos años de carencias, caminan de cara hacia el futuro con una sonrisa en el rostro y muchas cicatrices en el alma...

Ayer fueron ellos, hoy quién sabe cuántos pasan por lo mismo y con menos suerte, víctimas de abusos y muertes en el intento.  Muchos son detenidos, familias fracturadas por la deportación de algunos de sus miembros.  No importa cuántos muros levanten en la frontera, siempre habrá un alma que lo traspase a riesgo de todo y contra todo.  Tal puede ser la desesperación para muchos.  Un tema tan profundo como complejo para el cual no se encuentra solución y mientras ésta no llegue, ellos seguirán llegando.  Como éstas son muchas, múltiples y diversas, tristes y desgarradoras, inspiradoras y heroicas las historias de inmigrantes.


lunes, 21 de enero de 2013

Toma presidencial Estados Unidos 2013...de todo un poco







Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Las vistas son impresionantes.  Miles y miles de personas reunidas para presenciar la toma de posesión del presidente Barack Obama, quien asume hoy su segundo mandato, luego del triunfo de las elecciones del pasado mes de noviembre.

En medio de un frío invierno, los presentes habrán agradecido lo breve de los discursos, especialmente el del presidente Obama, de apenas 18 minutos.  Ya no se toleran discursos muy extensos y menos aún con temperaturas difíciles de soportar, por lo cual su breve intervención fuera oportuna además de optimista.

La participación de Beyonce interpretando el himno nacional de Estados Unidos fue impecable, estuvo maravillosa, igualmente elogiosa la actuación de los demás artistas, ni qué decir del Coro Tabernáculo de Brooklyn, simple y sencillamente ¡espectacular!

En esta clase de eventos los protagonistas no escapan del ojo crítico del público y la prensa, que rápidamente se lanzan a emitir sus juicios.  Sin embargo, hay que admitir que la primera dama, Michelle Obama, estuvo más que atinada con su atuendo, exquisito, sobrio y elegante, muy adecuado para la ocasión.  Lo mismo sus hijas quienes asistieron muy bien ataviadas.

Más allá de lo que se dijo o dejó de decir, de cómo lucía éste o aquel, lo importante es que todo transcurrió con normalidad.  Ahora se inicia una nueva etapa y el cumplimiento de muchas de las promesas en tiempos de campaña se torna un desafío por el cual todos esperan una respuesta.