sábado, 22 de febrero de 2014

A la salud de todos!



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

El timbre del teléfono me despertó.  Era muy temprano.  La primera llamada para felicitarme por mi cumpleaños, la más esperada por mí:  mi hijo.  Luego de un día algo difícil, nada como mis hijos para hacerme tan feliz.  Besos y abrazos de mi niña, mi esposo, saludos y felicitaciones de amigos y familiares me hicieron de alguna manera el día.  Sin embargo,  como siempre, un halo de nostalgia suele acompañarme para mi cumpleaños, tal y como suele sucederme en Navidad, y en mi caso aún más, al encontrarme tan lejos de mi familia, se les extraña tanto...  

Hoy, al revisar mi facebook, me encontré un saludo hermoso de una de mis sobrinas, sincero, sentido...me hizo llorar, me sentí alegre por sentir muy de cerca el gran cariño que mi familia siente por mí, y triste al mismo tiempo, esa mezcla de sentimientos extraños y difíciles de explicar...

Ya es tarde, casi termina el día.  Hace un ratito me cantaron el feliz cumpleaños, un hermoso y delicioso dulce con sus velitas para celebrar, me tomaron por sorpresa, no me lo esperaba, de pronto me vi rodeada de todo un gentío cantando para mí, me emocioné, el dulce fue visto y desaparecido, todos contentos, lo cual me contenta a mí...

Pero no dejo de sentir ese no se qué muy dentro de mí...Ya mi cuñada me espera con lo prometido desde la mañana:  una champañita bien fría, y a juzgar por la hora que es, seguro que ha de estar más que fría...entre un chin chin de copas y algo de música culminaré mi día agradeciendo a Dios infinitamente por este año más de vida que me da, y por todas las bendiciones recibidas, por la salud, por todo, ya sea en positivo o negativo siempre nos queda un aprendizaje, lo cual se traduce en ganancia, experiencias enriquecedoras...en mis pensamientos, al alzar mi copa de champán, imaginaré que estoy rodeada y bien acompañada por todos mis seres queridos...A la salud de todos!

jueves, 30 de enero de 2014

El vino, pero en copas de cristal




Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Dijeron que sería una fiesta glamorosa
todo parecía indicar que así sería
hermosos ramos de rosas
por doquier se lucían

Música, risas y alegría llenaban el ambiente
alguien pronto se acercó para preguntarme qué tomar
dudosa -de lo que tenían- me atreví a preguntar
...entre una y otra oferta opté por el vino, que pronto a mí vino

¡Oh!  Cuán grande sería mi sorpresa

al ver aquel preciado líquido, cual despojo, ¡en un vaso de plástico vertido!

Incrédula me quedé mirando fijo aquel insulto

Cómo osan humillarlo así, de esa manera

no amerita ser experto para saber que no se trata de una cosa cualquiera

que al vino una milenaria historia, plena de gloria, le acompaña - igual que a su refinada amiga, la champaña-


donde interviene una serie de elementos importantes,
todo un proceso complejo para su elaboración determinantes

desde la tierra en la que se siembran, cultivan y cosechan con esmero las multivariadas uvas
hasta llegar a las botellas que engalanan nuestra mesa 
todo preparado por expertos con muchísima destreza

Un protagonista fiel, presente siempre en eventos históricos, políticos y familiares,
no puede ser por menos que servido en bellas copas de prístinos cristales!

domingo, 19 de enero de 2014

Manitas de Plata, Dalí y José Reyes...Inolvidables!


Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Manitas de Plata, Dalí y José Reyes

Amo el flamenco, amo la guitarra, amo a José Reyes -padre de los Gypsy kings- amo a Manitas de Plata, un genio de la guitarra,  y amo a mi siempre muy querido Salvador Dalí, el padre del surrealismo, amo a los genios y dementes, a todo lo salido del renglón y con razón, ...Un video que me comparte mi hijo en privado y que hoy me animo a compartirles, ...nunca sabré cuánto logré influir en mis hijos, pero en pequeños detalles como éste puedo ver que mucho...Que lo disfruten tanto como yo!

martes, 24 de diciembre de 2013

Recuerdos y nostalgia en Navidad




Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo


     Amaneció.  Es un martes muy gris en Nueva York.  Hace mucho frío.  Me levanto, preparo mi acostumbrado café cada mañana y el desayuno para todos.  Adentro todo luce a obscuras, enciendo las luces del arbolito y el pesebre.  Pongo música de villancicos y me envuelvo en esa magia única, que sólo el nacimiento del Nino Dios nos proporciona.

     Debajo de la cunita, en su humilde pesebre, reposa la cartita que año tras año escribo para El.  Lo primero que anoto son mis múltiples agradecimientos por tantas bendiciones, en especial por la salud, por la familia aquí y en mi Panamá, por la armonía y unión familiar.  Por mis hijos, para que me los guarde bajo su manto protector y me los bendiga abundantemente siempre.  Que me los conserve -como hasta ahora- sanos y limpios de corazón y espíritu, en medio de este mundo vanal y superficial de hoy, y sigan siendo los seres humanos maravillosos por quienes aposté cada segundo de mi existencia, mi máxima misión en la vida, mi mayor inversión de tiempo, entrega y dedicación.


     El reloj avanza, y rápido.  Ya es casi mediodía.  El jamón espera ser preparado.  La estufa y el horno encendidos crean una atmósfera cálida y agradable en medio del frío invierno.   El choque de dos copas de vino se confunden con la música.  A toda costa intento ahuyentar cualquier vestigio de nostalgia y melancolía.  Lejos de la familia, amigos y vecinos de siempre, nunca es fácil.  Hacen falta. Se extraña mucho.

     Mi tradicional ensalada de papas -mi especialidad-, lista para ser devorada, se luce tan hermosa como seguro estará en la mayoria de las casas hoy.  Mi arroz con pollo y vegetales se cocina aún.  Me siento y tomo algo de vino.  Me viene a la memoria un puñado de recuerdos gratos, memorables y al mismo tiempo tristes.  A través de mi vitrina interior, la que guarda apiñados los recuerdos de mi infancia, de los años idos, veo a mi madre, mi mami, afanada en sus quehaceres cotidianos; vital, serena, en paz...siempre dando el máximo de sí misma por el bienestar de la familia, hoy, seguramente triste, extrañando y resintiendo una Navidad más sin nuestra compañía, acaso su única petición al Niño Dios sea reencontrarnos pronto.  Veo a mi padre, en su ancianidad, callado, en silencio, escrutando y meditando todo, observando con sus ojos color de cielo cuanto le rodea, con esa mirada siempre nostálgica, recordando su largo tránsito por la vida, su país tan lejano, su familia...  Ya no está con nosotros, nos acompaña en los recuerdos que son muchos.  De igual manera sucede con mi suegro, triste saber que al regresar, ambos viejos tan queridos y siempre recordados, ya no estarán esperando ansiosos nuestra llegada con los brazos abiertos y sonrientes, felices de tener la familia reunida, juntos todos, en éxtasis total...

     Un olor ahumado me despierta y me trae de vuelta a la realidad.  Ensimismada como estaba, perdida en mis recuerdos reacciono y me levanto.  Todo bien.  Sirvo el arroz en el recipiente que irá a la mesa.  La sangría blanca ya está lista para su disfrute.

     La tarde cae.  Hace más frío.  A tres minutos de la casa se encuentra la iglesia, se escuchan las campanas.  Nos arreglamos y vamos a misa.  Pido a Dios por el bienestar de mi familia y la de usted que me está leyendo, para que derrame bendiciones en abundancia sobre todos nosotros.  Por la paz del mundo, por que prevalezca el amor en la humanidad.  Jesús dijo:  La esperanza, la fe y el amor son muy importantes, pero de las tres la más importante es el AMOR.  Que el nacimiento del Niño Dios nos bendiga siempre.  

     Junto a mi esposo y mis hijos me dirijo a casa de unos amigos para celebrar la Nochebuena.  En Nueva York es la misma hora que en Panamá.  A las doce de la noche, cuando miles de fuegos artificiales se confundan con las estrellas en el firmamento, alzaré mi copa para brindar y entre besos y abrazos, risas y una que otra lágrima, desearé para todos y con todo mi corazón una:  FELIZ NAVIDAD!

viernes, 6 de diciembre de 2013

Nelson Mandela, Dios te tenga en su gloria!



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

A sus 95 años, el líder que derrumbara el terrible régimen del apartheid en Sudáfrica, nos dice adiós...Hoy todos dicen que se fue, que marchó, que murió.  Se me antoja que no es cierto.  No ha muerto.  Vive, y por siempre vivirá.  Acaso sea uno de los pocos héroes del presente que nos dice un hasta siempre.  Nelson Mandela, Dios te tenga en su gloria.  Por todo lo que hiciste, por tu labor, por tu lucha infatigable, por tu entrega y valor, por tu arrojo a la acción por defender los derechos humanos en su momento ultrajados, por tus lecciones, por tanto que hoy el mundo reconoce y por siempre resaltará.  Un ejemplo a seguir...difícil de seguir.  Tanto y mucho por aprender de ti...Nelson Mandela, Dios te tenga en su gloria!

Recordando al gran poeta, Manuel Acuña


Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Un día como hoy muere el gran poeta mexicano, Manuel Acuña. 

Hace algunos años me encontré en un periódico la que hoy considero una de sus mejores poesías, quizá mi favorita:  La ramera.  

Leyendo parte de su obra no termino de sorprenderme cómo siendo tan joven pudo escribir con tal destreza y profundidad, dueño de una pluma ¡fantástica!

Un talento grandioso del que triste e inexplicablemente nos privó al poner fin a su vida a la temprana edad de 24 años. Se ignoran los motivos que lo llevaron a tan dramática decisión. Probablemente haya influido en él su relación con Rosario, una mujer muy atractiva a la que dedicó su no menos hermosa obra Nocturno a Rosario.

Su elevada sensibilidad y profunda filosofía le llevaron a escribir hermosos poemas que nos llenan de emoción y de placer.  Gracias a su obra hoy vive en la memoria de todos los que amamos el sublime arte de expresar bellamente lo sentido:  la poesía.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Día de Acción de Gracias 2013



Por:  Miriam Rizcalla de Cornejo

Día de Acción de Gracias.  Una de las fechas más esperadas y celebradas en Estados Unidos.  Hay quienes aseguran que es la más importante.  La familia se reúne con sumo entusiasmo y alegría.  Juntos comparten animadamente una deliciosa cena, realmente un banquete donde un tradicional pavo no podría faltar.  

Para algunos la fecha sólo es vista como una gran fiesta, para otros es, además, un momento especial para dar gracias a Dios por todo.

Dar gracias a Dios, no sólo hoy, sino cada día, a cada instante, siempre.

Dar gracias a Dios por la salud, por la familia, por los hijos, por el trabajo, por las amistades, por la paz de nuestros países, por la paz del mundo, por la fe y la esperanza.  Son muchas las razones por las cuales estar siempre agradecidos.

Esta noche, de manera muy especial, demos gracias a Dios...Gracias, Señor.